La Historia en un mundo de tiempo circular

02 Abr 2018

Jorge Herrera*

 

Según algunos físicos y otros científicos el tiempo es circular y no lineal, como nos han enseñado comúnmente.

¿A qué viene este comentario?

A la observación de un fenómeno político que acontece en estos momentos en nuestro país, el fenómeno es simple; se tiene a un controvertido líder de ultraderecha, con un discurso de odio, xenófobo, esto no es nuevo.

Lo que es novedoso es la estrategia que ocupa este movimiento, ir a los lugares donde sabe que no serán bien tratados para de esta forma ganar cámaras y luces y poder levantar su dedo acusador apuntando a todo el que esté en contra de ellos, con el estigma de violentista de izquierda. Con una actitud francamente provocadora

Desde la posición de víctima, este sector crecerá como la espuma, alzándose como el adalid de la libertad y tantas falacias que ya hemos escuchado y leído demasiadas veces.

Situaciones como estas han sido la justificación de atrocidades por todo el planeta. Desde la Alemania Nazi, Pol Pot en Camboya, el holocausto del Congo o la carnicería Yugoslava.

Esto permitirá la reagrupación de la derecha fanática, violenta y militarista que está en ciernes y lo más peligroso es que mientras tenga capturada la imagen de la victimización, será una alternativa valida para los seres humanos de derecha y centro derecha que piensan y se movilizan de acuerdo a la realidad creada por los medios de comunicación masiva.

¿Qué posición han tomado los demócratas?

La menos apropiada, primero en privado reírse y plantear que más fuerte le deberían haber dado esos golpes y la avalancha de los medios y redes sociales cayó en nuestra cabeza como pedazos del muro, ese que se rompió hace mucho.

Cuando la realidad golpeó la puerta, se comenzó a condenar tibiamente la violencia.

Esto es lo mismo que sucedió en todos los casos donde la violencia tornó todo en rojo y destruyó continentes enteros.

A los violentistas de esta talla solo se les combate de forma directa con argumentos, discutiendo de cara a cara y no con censura, huevos, piedras u otro tipo de instrumentos cavernarios.

Al discurso incoherente se le enfrenta con la verdad y haciendo que desnude sus intenciones, mientras mantenga la piel de oveja en su posición se acercará al rebaño hasta que ya no sea posible escapar. La situación está en un punto que puede y debe ser revertida, pero desde la mirada profética rebelde y cristiana que siempre nos ha caracterizado.

Mirar a los ojos al mal y volver a decirle que somos y seremos siempre sus opositores. Evitar una nueva noche de los cristales en nuestro territorio es nuestra misión, para impedir esto debemos lograr que la gente común no mire hacia el lado.

No seamos espectadores, es el momento de sacar el polvo a nuestros conocimientos, experiencias y creencias en el evangelio real, no en el de las estructuras jerárquicas.

El que quiera puede quedarse en casa viendo un partido de futbol, la telenovela o algo más. Allá ellos.

Mientras esto sucede, la derecha en el gobierno aplica la retroexcavadora a las reformas del Gobierno anterior y, ¿en que está la izquierda?

Viendo en qué comisiones van a estar los nuevos parlamentarios y las reuniones de duración monumental en las que no se llega a nada, donde se discute si una coma o un punto aparte es lo que corresponde, a la vez que se está atento del pulso de la realidad a través de twitter, whatsapp y demás medios.

La derecha violentista es la mano con la que se están sacando las castañas de la estufa, mirar y no reaccionar es ser cómplices.

San Pedro de la Paz, marzo 2018

 

*Jorge Herrera es escritor, técnico pesquero y educador popular.

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