Análisis Crítico de las Elecciones y una Perspectiva para el Futuro.

21 Nov 2017

Alonso Salinas García[1]

Hay claras conclusiones que se pueden obtener de las últimas elecciones presidencial y parlamentaria. Por el contrario del conservadurismo generalizado o aquellas voces del globalismo y la hegemonía neoliberal, es debido al declive del modelo neoliberal mismo; el derrumbe de la fantasiosa idea del final de la historia y la falsa promesa de un progreso generalizado debido a la “independencia de los espacios medios” y el libre mercado corporativo.

A pesar del éxito de la Derecha, y el surgimiento de la ultra derecha de Kast, sumado a la creación de esa bancada evangélica derechista de Durán o Muñoz de RN. Por el contrario del derrotista análisis de la fragmentación de la izquierda, vemos la descomposición de la izquierda seguidora de la “tercera vía”; Escalona y Andrade fracasaron, por ende esta camino al fracaso la derecha del Partido Socialista. Ha crecido el partido Comunista. La opción de la izquierda del Frente Amplio se ha ganado un espacio sumamente importante dentro del parlamento. Como también la Democracia Cristiana, vio fracasado su camino solitario, rompiendo con las tesis derechistas de los “príncipes” y los “guatones”, perdiendo a varios escaños, por aquello, las fuerzas democratacristianas cambiarán de forma radical, los derrotados “disidentes” y “chascones” desde hoy serán ganadores o la falange simplemente se quiebra y el centro finalmente desaparece en Chile. Vale decir, la izquierda socialista, ve una tierra fértil para sembrarse y surgir vigorosamente.

Pero esta victoria que hemos logrado como Frente Amplio no se debe a que seamos una fuerza consolidada, no somos Podemos, no somos el Partido Laborista inglés, ni mucho menos los socialistas africanos. Carecemos de mundo popular y grandes contenidos ideológicos, aunque tenemos grandes economistas y profesionales como Claudia Sanhueza. Los buenos resultados en Quilicura y en otros lugares populares responden categóricamente a un esfuerzo de las candidaturas parlamentarias que han arrastrado la candidatura de Beatriz como el nombre del FA con una campaña que rompe con los esquemas que se ha propuesto el Frente Amplio (tal vez sin darse cuenta). La tesis del populismo de Moffe y Laclau, de; utilizar la hegemonía establecida de forma favorable en las elecciones, en nuestro caso la utilización de la hegemonía conceptual y programática del globalismo y el neoliberalismo. Pero no enfrentamos como coalición la falta de tejido social, participación, vida comunitaria, los machismos, discriminaciones, la falta de sindicalización, etc. No tuvimos una Opción Preferencial con los Trabajadores ni ayudamos a generar autonomía o generar conciencias; las veces que se dieron estas instancias por el contrario fueron espontaneas dentro de nuestros territorios.

Los éxitos en el mundo popular se debieron justamente a que, con quererlo o no, los candidatos (electos y no electos) del FA en Valparaíso, en los Distritos 9, 10, 12, etc. Generaron campañas electorales basadas en una Opción Preferencial por las y los Oprimidos: hicieron asambleas junto a los vecinos; informaron y entregaron debates de contenido que dan herramientas de conocimiento; trabajaron con sindicatos; se trabajó con organizaciones feministas y de la diversidad sexual, se generaron compromisos reales; espacios de vida comunitaria y socialización donde el consumismo, el individualismo y la droga han degenerado el tejido social. Generaron campañas libres de clientelismo y centrismos, con contenido político y trabajo popular.

E incluso aquellos que las usaron, fueron como Podemos en sus inicios, les dieron el trabajo micro político que construyo hegemonía.

Hemos demostrado sin quererlo que el antídoto frente a los Trump, los Albiol, los Le Pen, los Kast o los Piñera es uno solo: la reconstrucción del tejido social y la hegemonización cultural sobre los oprimidos y la política discursiva que interpela y organiza a la gente asumiendo al enemigo tal como es. Tiene muchos riesgos; desata la ira de los poderosos y sus aparatos y es mucho más áspera que la política parlamentarista socialdemócrata. Pero esa política que interpela y habla claro, esa política que da instrumentos para la organización de lo popular es la única que toca las conciencias y la única que puede vencer. El antídoto es usar como táctica la acción micro política.

La acción micro política es la única opción para que nuestro éxito que no sea pírrico, y que nuestra victoria (que eso es realmente) signifique abrir pasos a un futuro exitoso para la izquierda socialista. Así lo entiende el compañero Corbyn en Inglaterra, Pablo Iglesias en España o los jóvenes del FRELIMO, el MPLA o el PTRD de África.

Compañeras y compañeros, esta claro, avanzar con nuestras diferencias por el camino que hicimos, como Frente Amplio a seguir adelante.

[1] Militante Izquierda Cristiana – Comisión Nacional de Juventudes, columnista de “Reflexión y Liberación” y “Redes Cristianas”, ex alumno Colegio San Ignacio del Bosque.

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